Photo courtesy of SEAL

Conforme se expande el kínder de transición en California, los defensores de los aprendices de inglés están haciendo un llamado a los distritos escolares para que prioricen a los niños que estén aprendiendo el inglés como segundo idioma.

California está expandiendo el kínder de transición, o el TK, por sus siglas en inglés, durante el transcurso de cuatro años, para que eventualmente se les ofrezca a todos los niños de cuatro años de edad, un año gratuito de preescolar antes de ingresar al kindergarten. Previamente, el kínder de transición se ofrecía solamente a los niños que cumplían cinco años de edad en el otoño, entre el 2 de septiembre y el 2 de diciembre.

Los expertos afirman que la expansión del TK es una oportunidad para ofrecer preescolar de alta calidad a un mayor número de niños que hablan un idioma que no es el inglés en casa — alrededor del 60% de los niños pequeños en California, de acuerdo con el Instituto de Políticas de Migración. Los niños que están aprendiendo inglés como segundo idioma al mismo tiempo que desarrollan su idioma natal se conocen como aprendices de dos idiomas.

“Sabemos que todos los aprendices de dos idiomas se benefician de manera desproporcionada de los programas de preescolar de alta calidad, pero sus familias no siempre pueden acceder a ellos y acceden en unos índices mucho menores que los niños que no son aprendices de dos idiomas”, dijo Carolyne Crolotte, directora de los programas de aprendices de dos idiomas para la organización sin fines de lucro Early Edge California.

Aquí presentamos seis estrategias que los promotores recomiendan para que las escuelas atiendan de la mejor manera a los niños de cuatro años de edad que están desarrollando habilidades de lenguaje en inglés y en su idioma de casa:

Crear más salones bilingües de TK

Los estudios muestran que si bien los niños se benefician de aprender inglés en una etapa temprana, también pueden correr el riesgo de perder el idioma que hablan en su hogar. Sin embargo los niños a los cuales se les da la oportunidad de desarrollar ambos idiomas, y que se vuelven totalmente bilingües, pueden tener ventajas de desarrollo y cognitivas sobre los niños que hablan un solo idioma.

En la actualidad no hay suficientes oportunidades para la educación bilingüe en el kínder de transición, de acuerdo con algunos de sus promotores.

“En definitiva necesitamos más TKs bilingües. Muchos programas bilingües empiezan en el kínder o más adelante”, dijo Crolotte. “En verdad nos estamos perdiendo una ventana de oportunidad clave en términos del desarrollo del lenguaje y del potencial para volverse bilingüe.”

Las organizaciones Advancement Project California (Proyecto para el Avance en California) y Early Edge han hecho un llamado para expandir los programas de doble inmersión en las comunidades con poblaciones grandes de niños de color que son aprendices de dos idiomas y estudiantes de bajos ingresos.

“Ahora se está convirtiendo en una moda para las familias que hablan inglés. Ven los beneficios de los programas bilingües para sus hijos, y están ocupando todos los espacios en estos programas, cuando en realidad necesitamos priorizar los espacios en estos programas para los aprendices de dos idiomas”, dijo Crolotte

Existen algunos retos importantes para lograr ampliar la educación bilingüe en California, incluyendo el de conseguir personal. Muchos distritos escolares tienen dificultades para contratar a suficientes maestros con las acreditaciones bilingües necesarias para cubrir las plazas que tienen disponibles.

Aún así, algunos distritos escolares han logrado ampliar sus programas bilingües en el nivel de kínder de transición. A partir del 2017, después de qué los votantes rechazaron una ley que limitaba la educación bilingüe en California, el Distrito Unificado de Los Ángeles ha logrado abrir salones de educación en dos idiomas a nivel preescolar y de kínder de transición en español, mandarín, coreano y armenio, en 36 de las aproximadamente 220 escuelas bilingües del distrito. Se tiene planeado abrir más programas en el futuro.

Guadalupe Union, un pequeño distrito en el Condado de Santa Bárbara, comenzó a ampliar su programa de kínder de transición el año pasado, añadiendo dos salones de español e inglés. Una mayoría de los estudiantes del distrito son de bajos ingresos y hablan español, filipino o mixteco, un idioma indígena del sur de México.

Comunicarse y trabajar con las familias

Es crucial para las escuelas y los distritos buscar acercarse de manera proactiva a las familias que hablen otros idiomas que no sean el inglés en casa, para animarlos a que inscriban a los estudiantes en el kínder de transición y para comunicarles la importancia de continuar hablando su idioma nativo en casa.

Si los niños son capaces de mantener el idioma que hablan en casa, esto puede ayudar a darles habilidades de lectoescritura y de lenguaje que pueden transferir al inglés, y eso les permitirá convertirse en bilingües. Pero muchas familias se preocupan de que sus niños no aprendan inglés si continúan hablando el idioma que hablan en casa.

“Tal vez estén preocupados de que no puedan ayudar a sus hijos en inglés, así es que piensan que tal vez sea mejor cambiarse al inglés”, dijo Carola Oliva-Olson, directora ejecutiva de desarrollo profesional y educación multilingüe en el Instituto para la Equidad Racial y la Excelencia.

Los expertos dicen que las escuelas deberían compartir con las familias las investigaciones que muestren los beneficios de hablar dos idiomas y trabajar continuamente con los padres de familia para animarlos a leer y hablar con sus hijos en sus idiomas natales.

En Guadalupe, el distrito lanzó una campaña para animar a más niños a inscribirse en el kínder de transición, después de darse cuenta de que la mayoría de los niños de cuatro años de edad en el área no estaban inscritos en preescolar y no estaban ni remotamente igual de listos para el kínder, que aquellos que habían asistido al TK.

“Si las familias no califican para Head Start, sus chicos no asisten al preescolar. Se quedaban en casa con la tía, o con un vecino o con cuidado infantil familiar”, dijo Mari Ortega-García, directora de educación temprana y apoyo en el distrito.

Ortega-García dijo que la campaña de comunicación significó un gran esfuerzo. Ella realizó entrevistas de radio en español acerca de la importancia de mantener el idioma de casa. El distrito mandó mensajes acerca del programa de kínder de transición bilingüe en las redes sociales y en un volante que se le hizo llegar a la gente junto con el recibo del cobro de servicios de su localidad. Incluso lo anunciaron en una marquesina a la entrada de la ciudad. El director de la escuela realizó recorridos puerta a puerta invitando a las familias.

En el 2020 el distrito tenía inscritos a 13 niños en el kínder de transición y tuvo que combinarlos con un salón de kindergarten. Este año hay 58 niños inscritos en TK en tres diferentes salones, dos de los cuales son bilingües en español e inglés.

Utilizar y celebrar los idiomas de casa en el salón

Aún cuando una escuela no tenga la capacidad de crear salones bilingües, o cuando los maestros no hablen los idiomas que sus alumnos hablan en casa, hay otras formas en las que pueden celebrar los idiomas que se hablan en las casas de los niños.

“Sabemos que hay estrategias que los maestros que no saben el idioma pueden y deben usar a lo largo del día, aunque solo tengan un solo niño que es aprendiz de dos idiomas”, dijo Oliva-Olson.

Los maestros pueden establecer un ambiente enriquecido para los idiomas colocando etiquetas alrededor del salón tanto en inglés como en los idiomas de las casas de los niños. También pueden traer canciones, cánticos y libros en los idiomas de los hogares de los niños. Pueden pedirles a los padres de familia, a otros familiares y a otros miembros de la comunidad que hablen los idiomas de los niños, que asistan a compartir tradiciones, arte o música de su cultura o de su lenguaje.

“Si soy un maestro monolingüe, voy a estar limitado, así es que entender eso va a ser de utilidad. Tal vez pueda invitar a colegas, tal vez pueda trabajar junto con las familias”, dijo Anya Hurwitz, Directora de SEAL, una organización que ofrece capacitación y recursos para mejorar la educación multilingüe a escuelas a lo largo de todo el estado.

“Si no se celebran e incluyen todos los idiomas en el salón, los niños elaborarán conclusiones acerca de si su idioma y su cultura importan”, dijo Oliva-Olson.

“Si alguien habla español en el salón y cantan una canción en español pero nunca se menciona el vietnamita, ese niño estará tratando de descifrar qué está pasando”, dijo Oliva-Olson. “Si hay alguna preocupación o ese sentimiento de que no perteneces, de que hay algo que está mal contigo, eso impide el aprendizaje.”

Los maestros también pueden celebrar que los estudiantes hablen otro idiomas, pidiéndoles que compartan cómo se dice una palabra en su idioma de la casa o simplemente discutiendo lo maravilloso que es ser bilingüe.

“Los aprendices de dos idiomas deberían estar orgullosos de ser bilingües. Para lograr esto necesitan que los adultos hagan que se sientan orgullosos y que sean sus modelos y demuestren por qué el ser bilingüe es grandioso”, dijo Anna Arámbula-González, coach del Proyecto de Aprendizaje de Idiomas en Fresno, al hablar durante un webinar acerca de cómo atender a los aprendices de dos idiomas en el kínder de transición.

Una manera en la cual los distritos escolares pueden impulsar el idioma que se habla en casa es ofrecer Reconocimientos de Caminos de Biletrismo para los estudiantes de preescolar o de kínder de transición que hayan mostrado progreso en el dominio del idioma, ya sea en aquel que se habla en casa o en el inglés.

Canta, habla y mueve tu cuerpo

Los niños pequeños aprenden mejor a través del juego. Esto mismo es cierto para aprender un idioma.

“Olvidamos lo importante que es el juego — un juego intencional y rico en el lenguaje utilizado, que sumerja a los niños en el aprendizaje y en el idioma, pero que realmente sea juego porque eso es lo que los niños necesitan en términos de desarrollo”, dijo Hurwitz.

Los expertos dicen que los maestros deberían usar cánticos y canciones tanto en inglés como en otros idiomas para incorporar nuevas palabras y frases al vocabulario y para ayudar a los niños a aprender.

“Tal vez no estén hablando en inglés todavía y tal vez no se sientan cómodos hablando en inglés, pero cuando cantas, estás usando el lenguaje aún antes de qué empieces a hablar en inglés, te estás divirtiendo y usando el lenguaje, practicándolo”, dijo Oliva-Olson.

Además, los niños deberían tener muchas oportunidades de hablar entre ellos mismos y expresarse, tanto en inglés como en el idioma que hablan en casa.

Enseñarles un idioma a los niños de cuatro años de edad no es lo mismo que a los de kindergarten o a los de primer año. Mientras que los niños más grandes necesitan aprender a leer y escribir, el enfoque en TK debería ser en el desarrollo del lenguaje oral, dijo Dean Tagawa, director ejecutivo de la División de Educación en la Infancia Temprana en el Distrito Unificado de Los Ángeles.

Los maestros del distrito usan estrategias como pedirles a los estudiantes que les hablen a sus compañeros acerca de la historia que acaban de escuchar, el experimento de ciencia que hicieron o sobre el dibujo que dibujaron.

“Están observando el dibujo de un insecto, por ejemplo, pero también lo están nombrando usando la terminología adecuada, tanto en inglés como en español”, dijo Tagawa.

Otra estrategia probada para enseñar idiomas es relacionar los movimientos del cuerpo con palabras, algunas veces conocido como “respuesta física total”. Los maestros pueden elegir diferentes movimientos del cuerpo para que los niños aprendan nuevas palabras o frases.

Brindar más capacitación a los maestros

Tanto los distritos escolares, como los colegios comunitarios y las universidades necesitan ofrecer más capacitación para los maestros sobre cómo atender mejor a los niños pequeños que están aprendiendo inglés al mismo tiempo que desarrollan su idioma nativo.

“La mayoría de los materiales que están disponibles para la educación bilingüe y para enseñar a los aprendices de inglés se crearon pensando en los estudiantes K-12”, dijo Oliva-Olson.

“En la infancia temprana, aún existe una falta de comprensión, concientización y de conocimiento sobre cómo enseñar en un modelo bilingüe. ¿Por qué? Por qué no ha habido capacitación. La investigación es regular. No hay materiales. Lo están inventando, están tratando de hacer lo mejor que pueden”, dijo.

Debido a que los maestros de kínder de transición deben obtener tanto una credencial de temas diversos y un determinado número de unidades de educación de la temprana infancia, muchos expertos creen que esta es una oportunidad para incluir un mayor énfasis en la enseñanza de los aprendices de dos idiomas.

Oliva-Olson está trabajando con el Colegio Comunitario de la Ciudad de Fresno en un certificado multilingüe con cursos que podrían satisfacer los requisitos de cursos de infancia temprana que los maestros de TK necesitan. Los cursos que han desarrollado hasta ahora incluyen uno para enseñar lectura y escritura en español y uno sobre cómo enseñarles a los aprendices de dos idiomas con necesidades especiales.

En el Distrito Unificado de Los Ángeles, Tagawa dijo que los maestros en el programa asisten a entre 6 y 10 sesiones de capacitación durante un año escolar. Además, cuentan con espacios para compartir ideas y retroalimentarse unos a otros.

Evaluar el aprendizaje en más de un idioma

Los expertos creen que es urgente que los maestros monitoreen el aprendizaje de los estudiantes no sólo en inglés, sino también en los otros idiomas que no sean el inglés.

Oliva-Olson dijo que los maestros pueden ver lo que un niño ha aprendido aún cuando aún no hayan aprendido inglés.

“Se trata de que los niños que son aprendices de dos idiomas tengan acceso al aprendizaje todo el día, y no tener que esperar hasta que entiendan inglés y sean capaces de producir inglés y que tengan la oportunidad de aprender en ese tiempo. Si no lo hacen no tienen los mismos beneficios que otros niños tienen, así es que es injusto”, dijo.

Oliva-Olson dijo que una de las evaluaciones para rastrear el progreso en la infancia temprana en cuanto a lenguaje y alfabetización, conocida como los “indicadores de crecimiento y desarrollo individuales”, ya se han creado ahora en español y otro está siendo desarrollado en hmong.

Eso no es tan sencillo como simplemente traducir la evaluación. Más bien debe ser desarrollada teniendo en mente el lenguaje específico y la cultura. La versión en español, dijo, considera muchas variaciones del lenguaje en diferentes culturas y países de origen, ya que las personas de diferentes países usan diferentes palabras.

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