Hace dos años, en la escuela preparatoria McClymonds High School en Oakland se detectaron niveles alarmantemente altos de plomo en el agua proveniente de una regadera en el vestidor. También se detectaron niveles elevados en el agua de algunos de los bebederos y los lavabos, motivando a activistas comunitarios y de salud a demandar que el distrito asegurara agua limpia para todos los niños.

Agua Contaminada

Este artículo es la tercera parte de un reportaje especial sobre el plomo en el agua en las escuelas públicas de California.

Puedes ver la primera parte aquí, la segunda parte aquí o leer sobre cómo hicimos el análisis.

Ahora que comienza el nuevo año escolar, Oakland está implementando una estrategia agresiva para limitar el plomo en el agua: la expansión de los análisis del agua, la instalación de estaciones de agua filtrada, y la adopción de un límite para el plomo de 5 partes por mil millones, menor que el límite estatal y federal de 15 partes por mil millones.

McClymonds tiene nuevas instalaciones en la regadera del vestidor, y el distrito instaló filtros en los bebederos y los lavabos de la escuela preparatoria en el Oeste de Oakland.

El Distrito Escolar Unificado de Oakland es uno de los distritos en California que han adoptado límites más rigurosos para el plomo en su agua potable que los que establece una nueva ley estatal, la cual obliga a las escuelas a realizar un análisis de los niveles del metal tóxico en su agua. El Distrito Escolar Unificado de Berkeley adoptó un estándar de 1 parte por mil millones, un límite recomendado por la Academia Estadounidense de Pediatría. El Distrito Escolar Unificado de San Diego adoptó un límite de 5 partes por mil millones y está buscando pedir prestado $45 millones de dólares para reducir el estándar aún más hasta llegar a 1 parte por mil millones antes del 2020.

“Simplemente nos quedó claro al distrito y a nuestra mesa directiva que 15 partes por mil millones era demasiado alto”, dijo Samer Naji, un vocero del distrito de San Diego.

Pero distritos como Oakland, San Diego y Berkeley podrían ser la excepción. La ley no obliga a los distritos a tomar ninguna acción al menos que se detecta plomo en un nivel mayor a 15 partes por mil millones. No está claro cuántos distrito han decidido por sí solos a clausurar bebederos o instalar agua filtrada cuando las agencias locales de agua les informan que detectaron plomo a niveles menores a 15 partes por mil millones.

Los críticos de la ley de California, que requiere que todas las escuelas analicen hasta cinco bebederos u otras instalaciones de agua en sus planteles antes de julio del próximo año, dicen que tiene deficiencias graves que podrían dejar a los niños expuestos al metal tóxico.

Torrianna Wilson, quien cursa el último año de preparatoria en McClymonds High School en Oakland, afuera de la escuela. El Distrito Escolar de Oakland llevó garrafones de agua filtrada a McClymonds High School después de que se detectaron niveles elevados de plomo en el agua potable de la escuela en 2016.

La estudiante Torrianna Wilson, quien cursa el último año en McClymonds, dice que fue “aterrorizador” escuchar que las tomas de agua en su escuela tenían niveles tan altos de plomo. El agua de una regadera tenía un nivel de plomo más de 170 veces mayor al límite federal; en un lavabo en la cocina de la escuela se detectó plomo a un nivel seis veces mayor que el límite. Y aunque el distrito ahora dice que es seguro tomar el agua, Wilson dice que no confía.

“Yo usaba esa agua antes”, dijo. “¿Que tal si bebemos el agua y aún tiene plomo? ¿Entonces qué?”

El plomo entra al agua desde tuberías, grifos, y otros aparatos de plomería corroídos. Ingerir incluso pequeñas cantidades de plomo puede impedir el desarrollo del cerebro de los niños, bajar el coeficiente intelectual (IQ, por sus siglas en inglés), y exponerlos a mayor riesgo de desarrollar discapacidades de aprendizaje, entre otros problemas, de acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades.

“La gente quiere tener un estándar más estricto. Es mejor para nuestros niños”.

—Nik Kaestner, director de sustentabilidad del Distrito Escolar de San Francisco

La ley estatal del análisis de plomo en California, que entró en vigor el 1 de enero, requiere que las escuelas tomen acción sólo si encuentran en su agua potable niveles de plomo mayores a 15 partes por mil millones. Ninguna cantidad de plomo es segura, y según la Academia Estadounidense de Pediatría, que representa a los pediatras del país, es demasiado alto el límite que establecen las regulaciones federales y estatales para el agua de la llave, de 15 partes por mil millones. El límite federal para el plomo en el agua embotellada es de 5 partes por mil millones.

Un análisis hecho por EdSource de los resultados detectados encontró que hay 24 escuelas en Oakland, y 150 en todo California, con fuentes de agua donde los niveles de plomo eran mayores a 15 partes por mil millones.

Pero los análisis también revelaron que 46 escuelas en Oakland — un poco más de una tercera parte de las que fueron probadas — tenían niveles de plomo de entre 5 y 15 partes por mil millones. Se ha detectado plomo en esos niveles en 897 escuelas en California, cerca de una cuarta parte de las escuelas que realizaron análisis durante los últimos dos años. Para la mayoría de las escuelas — 754 — ese fue el mayor nivel de plomo detectado. Esas escuelas tenían suficiente plomo en el agua para ser dañino, de acuerdo a la asociación de pediatras, pero no suficiente para que la ley obligue a los distritos a hacer reparaciones.

Niveles altos de plomo en algunas escuelas de Oakland

El trabajo de hacer análisis en el distrito escolar de Oakland comenzó en agosto de 2016, antes de que entrara en vigor la ley estatal. Desde entonces, se han realizado análisis en 133 escuelas de Oakland, que incluye todas las escuelas del distrito y muchas escuelas independientes subvencionadas (escuelas “charter”).

El distrito clausuró todas las tomas de agua donde los análisis detectaron niveles de plomo mayores a 5 partes por mil millones, después de reducir su límite de plomo en febrero, dijo el vocero del distrito John Sasaki.

Sasaki enfatizó que las fuentes de contaminación de plomo en esas escuelas fueron los bebederos o grifos individuales — no los conductos de suministro del agua ni las tuberías que van a través de todo el edificio — así que si se encuentran niveles altos de plomo en una toma de agua, no significa que el agua de toda la escuela esté contaminada.

“Tenemos algunos edificios viejos con equipo viejo de plomería”, dijo Sasaki. “En todos los casos hemos puesto las tomas sospechosas fuera de servicio”.

“(Oakland) es un área donde hay preocupación por la acumulación de la exposición al plomo”.

—Emily Rusch, directora ejecutiva de CALPIRG

Setenta y seis escuelas de Oakland, cerca de la mitad de las escuelas donde se realizaron análisis, no tuvieron ninguna toma de agua con niveles de plomo mayores a 5 partes por mil millones.

El grupo a favor de los consumidores CALPIRG fue una de las organizaciones que presionó al Distrito Escolar de Oakland y otros distritos para que usaran un estándar más riguroso que 15 partes por mil millones.

“(Oakland) es un área donde hay preocupación por la acumulación de la exposición al plomo — no sólo por el plomo en el agua”, dijo Emily Rusch, directora ejecutiva de CALPIRG. Citó un reporte de Reuters del 2016 que encontró que es más probable que los niños en algunas partes de Oakland — una ciudad con una larga historia industrial — tengan niveles elevados de plomo en su sangre que los niños que viven en Flint, Michigan, donde los altos niveles de plomo en el agua potable se volvió un escándalo nacional.

CALPIRG también presionó al Distrito Escolar de San Diego para que usara un estándar para el plomo menor a 15 partes por mil millones.

El Distrito Escolar Unificado de San Diego comenzó a analizar los niveles de plomo en su agua a principios de 2017, después de que unos contratistas que trabajaban en la Escuela Primaria La Mirada vieron que el agua estaba teñida. Desde entonces, los análisis han identificado 12 escuelas en las cuales una toma de agua tenía niveles de plomo mayores a 15 partes por mil millones, de entre las 234 escuelas donde se realizaron análisis. En la Primaria Emerson-Bandini, un bebedero tenía un nivel de plomo de 134 partes por mil millones.

Los estudiantes se van al final del día escolar en la Escuela Primaria Emerson Bandini en San Diego.

Algunos padres de estudiantes de Emerson-Bandini dijeron que estaban satisfechos con la manera en que el Distrito Escolar de San Diego manejó los problemas de plomo en la escuela. Otros dijeron que hubieran querido que los funcionarios les dijeran más sobre el alcance de la contaminación de plomo.

“Al avisarnos, [el distrito] muestra que estaba consciente de la situación”, dijo José García, padre de una estudiante de cuarto grado en Emerson-Bandini. “Pero necesitábamos que entraran en más detalle sobre los niveles de plomo”.

La controversia sobre el descubrimiento de plomo en algunas escuelas de San Diego inspiró a la Asambleista Lorena Gonzalez Fletcher, Demócrata de San Diego, a patrocinar la ley estatal que exige análisis del plomo.

El distrito redujo su estándar para el plomo a 5 partes por mil millones en julio del 2017. Los análisis detectaron niveles de plomo de entre 5 y 15 partes por mil millones en 45 escuelas de San Diego.

Naji, el vocero del Distrito de San Diego, dijo que sigue en curso el trabajo de reparación de las instalaciones de agua donde se detectaron niveles de plomo mayores a 5 partes por mil millones, y también siguen haciendo análisis más exhaustivos de las fuentes de agua del distrito.

Presión para que los distritos adopten límites más bajos para el plomo

Rusch dijo que CALPIRG está alentando a “docenas de distritos” que todavía utilizan el estándar de 15 partes por mil millones, incluyendo al Distrito Unificado de San Francisco y el Distrito Unificado de Los Ángeles, a adoptar políticas más rigurosas contra el plomo.

“Nos encantaría ver al Distrito de San Francisco y otros distritos escolares en el estado tomar acciones similares a las de San Diego y Oakland”, dijo Rusch. “Dondequiera que encuentren plomo, deben estar preocupados que haya un problema más grande”.

“Nuestros niños no pueden esperar”.

—Brandi Collins-Dexter, directora de campañas de Color of Change

Nik Kaestner, el director de sustentabilidad del Distrito Escolar de San Francisco, dijo que el distrito ha removido algunos elementos de plomería contaminados en los que se detectaron niveles de plomo de entre 5 y 15 partes por mil millones. Dijo que hay apoyo para reducir el límite y que el distrito decidirá este otoño si adoptarlo o no.

“La gente quiere tener un estándar más estricto”, dijo Kaestner. “Es mejor para nuestros niños”.

Se hicieron análisis en 99 de las 128 escuelas del Distrito Escolar Unificado de San Francisco, y se han identificado cuatro escuelas donde el agua en una toma tenía niveles de plomo mayores a 15 partes por mil millones. En catorce escuelas había niveles de plomo de entre 5 y 15 partes por mil millones.

Para CALPIRG y otros defensores, incluso los pasos que han tomado Oakland y San Diego para atender el problema del plomo no son suficientes. Hacen un llamado a los distritos a adoptar un límite para el plomo de 1 parte por mil millones, el estándar recomendado por la Academia Estadounidense de Pediatría, que representa a 64,000 pediatras y otros médicos que trabajan con los niños.

CALPIRG también hizo un llamado a la Junta Estatal de Control de Recursos del Agua a cambiar sus regulaciones para el plomo y usar un estándar menor a 15 partes por mil millones.

La política de agua potable del Distrito de Oakland establece que la mesa directiva escolar debe decidir en junio de 2019 si reducirá aún más el estándar para tomar acción cuando los niveles de plomo sean mayores a 1 parte por mil millones.

Color of Change, un grupo nacional que lucha contra la injusticia racial, ha lanzado una petición exigiendo que Oakland haga el cambio ahora.

“No vemos por qué postergar esta decisión”, dijo Brandi Collins-Dexter, la directora de campañas de Color of Change. “Nuestros niños no pueden esperar”.

El Distrito Escolar Unificado de Berkeley ya ha tomado ese paso, comprometiéndose a arreglar o clausurar cualquier toma de agua donde se encuentre plomo a niveles mayores a 1 parte por mil millones.

“Queríamos proveer … tanta seguridad para nuestros alumnos como fuera factible para nosotros”, dijo Charles Burress, vocero del Distrito Escolar de Berkeley.

Lacresha Foster llena el bote de agua de su hijo en una estación de agua filtrada en la escuela primaria Sankofa en Oakland.

Para muchos distritos, sin embargo, el costo de estas políticas más rigurosas contra el plomo es un obstáculo. La ley de análisis de plomo de California requiere que las agencias locales de agua analicen hasta cinco tomas de agua sin costo para los distritos. Si se necesitan reparaciones, los distritos en las comunidades desfavorecidas pueden solicitar asistencia de parte de un fondo estatal de $9.5 millones para Agua Potable para las Escuelas. De lo contrario, los distritos tienen que cubrir todos los costos de reparación.

El Distrito Escolar de San Diego está solicitando $45 millones de dólares para financiar el trabajo para reducir el nivel de plomo en todas las tomas de agua del distrito a menos de 1 parte por mil millones antes de 2020. Es parte de una propuesta para autorizar $3.5 mil millones de bonos que estará en la boleta electoral este noviembre. Los bonos también proveerían fondos para fortalecer los sistemas de seguridad de las escuelas y actualizar las aulas más viejas.

Burress dijo que el Distrito Escolar de Berkeley gastó un poco más de $20,000 en el análisis y la descontaminación del plomo. De las 20 escuelas del distrito, en tres se detectaron niveles de plomo mayores a 15 partes por mil millones y en tres más, había niveles de plomo de entre 1 y 5 partes por mil millones. En el resto, los niveles eran menos a 1 parte por mil millones. En un bebedero en la escuela preparatoria Berkeley High se detectó plomo en un nivel de 640 partes por mil millones, pero ya se había clausurado y fue analizado por error, dijeron los funcionarios.

El Distrito Escolar de Oakland, que está batallando con un déficit presupuestal, ha apartado $2.3 millones para el trabajo continuo de descontaminación del plomo, además de los $319,000 que ya ha gastado en los análisis y las reparaciones.

El distrito también está gastando más de $400,000, con el apoyo de los gobiernos de la ciudad y el condado, para instalar nuevas “estaciones de hidratación” en cada una de sus escuelas este otoño, donde los alumnos pueden llenar vasos o botellas con agua filtrada. El Distrito Escolar de San Diego también está considerando estaciones de hidratación.

Una de las primeras escuelas de Oakland en recibir una estación fue la escuela primaria Sankofa Academy. Aunque los análisis no habían revelado niveles de plomo mayores a 5 partes por mil millones en Sankofa, Lacresha Foster dijo que le dio tranquilidad saber que sus dos hijos que van a la escuela tendrán acceso a agua filtrada.

“Me emocionó ver [la estación] cuando vine a inscribirlos”, dijo Foster. “Saber que es agua limpia — eso fue un alivio”.

David Washburn, reportero de EdSource, contribuyó a este reportaje.

Traducción al español hecha por Zaidee Stavely para EdSource.

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